La lana tiene una virtud que pocos tejidos tienen: memoria. Si la tratas bien, vuelve a su forma, suelta las arrugas y el olor por sí misma. Lo que acaba con un traje no es el uso, sino la tintorería en exceso, las perchas de alambre y no dejarlo descansar. Estos son los cinco hábitos que recomendamos a nuestros clientes.
1. Un día de descanso entre usos
Las fibras de lana necesitan unas 24 horas para recuperar la forma y soltar la humedad del cuerpo. Si tienes dos trajes, altérnalos. Durarán más del doble que llevando uno solo cada día.
2. Percha ancha y de madera
La percha debe tener la anchura de tus hombros y los extremos redondeados. Las perchas finas de la tintorería deforman el hombro en pocas semanas. Cuelga el pantalón de los bajos con pinza o doblado sobre una barra con fieltro.
3. Cepillo, no tintorería
Al llegar a casa, vacía los bolsillos y pasa un cepillo de cerda natural de arriba abajo, siguiendo el hilo. Retira el polvo antes de que se incruste y levanta el tejido. Es el gesto que más alarga la vida de un traje y no lleva ni un minuto.
4. Vapor para las arrugas
Cuelga el traje en el baño mientras te duchas o usa un vaporizador de mano a unos centímetros. Evita la plancha directa: aplasta la lana y la saca brillo. Si necesitas marcar la raya del pantalón, plancha siempre con un paño de algodón húmedo encima.
5. Tintorería, dos veces por temporada
Los disolventes de la limpieza en seco resecan la fibra. Lleva el traje a la tintorería solo cuando haya una mancha que no salga o al final de la temporada antes de guardarlo. Y lleva siempre las dos piezas a la vez, para que envejezcan igual.
Si se mancha
- Vino o café: absorbe con un paño seco, sin frotar, y luego con agua fría.
- Grasa: polvos de talco encima, déjalos una noche y cepilla.
- Barro: espera a que se seque del todo y cepilla.
Para guardarlo en verano
Funda de tela transpirable (nunca de plástico), un taco de cedro contra la polilla y espacio en el armario para que no se aplaste. Y si en primavera notas que el traje te queda justo, tráelo: casi todos nuestros trajes tienen margen en costuras para sacar un par de centímetros.
Los clientes del atelier tienen un repaso de plancha gratuito al año por cada traje hecho con nosotros.




